El Poeta
¿Cómo empezó todo?
¿Cómo se escribió mi primer verso?
¿Se acercó hasta mí la palabra
Como una abrigadera desde el horizonte?
¿A quién le debo el suceso
Poco pragmático del poema?
En aquel tiempo papel en blanco
Y lápiz 'Alpino', a veces las servilletas
De un bar donde bebía vino rancio
Por pura imitación, donde fumaba
Por pura imitación... Insomnio
De las casa de mis padres,
Años de universidad, años
De ausencias en el corazón,
Años de Dios y su bondad severa.
¿Qué ocurrió entonces, qué abecedario
Vino a visitarme, qué sincero dios
De la poesía, qué reloj atrasado
Me puso a conquistar los segundos?
Hoy comienzo nuevamente a escribir,
Hoy, en agosto de 2010, en mi casa
También insomne habitada de pájaros,
De radas donde vienen a atracar los barcos,
Y los trenes nocturnos pasan con viajeros
                                                             Y metáforas.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, agosto de 2010
Ya sé que el canto no es un optimismo,
Pero no me lo digas, al menos hoy
Que duermo lentamente lejos del sueño.
¿Qué será la poesía? Ya antes escribieron,
Antes que yo... ¿Qué será mi poesía?
¿He de seguir escribiendo? La noche
Es subterránea, está y es, con su
Verso hecho clavel y nube.
Las leves hojas que piso en mi descanso
Llevan un cascabel y me despierto, no
A tu lado, y me levanto, lavo mi rostro,
Retorno al papel y a la tinta, a la pantalla
Del ordenador, a los ojos de los muertos,
De los vivos, de los aún por nacer...
Ya sé que el canto no es un optimismo
Pero permite que me vuelva a dormir;
Mañana ya me cuentas que de la cabeza
hasta los pies me baja la nostalgia,
Quizá sea de ti que no despiertas a mi lado.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 7 de agosto de 2010
Considérense los ríos en silencio,
No un silencio tosco o mineral,
Sino un musical silencio.
Considérese un delta como un poema,
La mar como una canción,
Y a esa canción como a la muerte.

Tal vez la noche más larga
Encierre en sus entrañas
Pentagramas y estrofas,
Un cuartito donde desahogar
La alegría, aunque sea estío
Y se encuentre Dios de vacaciones.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 12 de agosto de 2010
                        
DE FRENTE

A mi sobrino, Javier Aranda Ferré, con amor.

Porque miras
De frente
Y lloras
De frente,
Y hablas
De frente,
Y eres
Canción,
Y eres
Poema,
Tu corazón
Se llueve
Sobre la tierra
Que habrán
De pisar
Mañana
Aquellos
Que de frente
Miran.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 12 de 2010
TÚ, QUE ME CONSIDERASTE UN VIVO

Porque me exilié en redondo dentro de mi exilio,
La palabra amor se quebró en mi piel. Enredadera
De ti que me nombras, me has salvado.

Mi recuerdo de ti es entonces no un vago recuerdo,
Sino una esperanza por ti que me consideraste un vivo
De retorno al papel, a la tinta, a la letra...

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 11 de agosto de 2010
                                                    a mi abuela Pepa Blanco.

Esas cerezas que crecen en tus manos, los cantos
Rodados de los ríos, los colibríes que amamantan
Tus pechos, tu sangre como un árbol, todo eso
Y cuanto desconozco se cifra en tus ojos.
Ahora, que la noción de patria es una muerte,
Un torpe delirio, que tus manos derrotan
Las banderas con su fulgor de pianista,
Es ahora que me trenzo a tu recuerdo,
Al dulce recuerdo de tu savia.
Abuela que te fuiste para volver mañana
En una canción, en una sombra iluminada,
Madrecita de ayer, recuerdo de los días
Por venir, venciste la ponzoña de tus tiempos,
Haciendo revolución en las blancas sábanas
y en las aceras que limpiabas despacito.
Resguardo de tierra enamorada, tierra de todos,
Abuelita dulce, esas cerezas que crecen en tus manos
Las repartes con cariño, las brindas a los cielos,
A las páginas donde escribo, a los cabellos
De tus nietos, al delta del río donde hemos
De encontrarnos, abuelita dulce, entraña
Que nos dejas, que nos dejaste con tu rostro
Pacífico y algunas palabras de amor,
Cómo olvidarlas... Es ahora que me trenzo
A tu recuerdo, a esa revolución de veras
De tu pulso, cuando todo era un espacio
Vacío donde morían los niños y a veces
                                                 La esperanza.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 11 de agosto de 2010
Estos versos con los que interrogo, con los que me interrogo
Jamás me ofrecen una respuesta; una duda más se agolpa
En los bolsillos del abrigo que me arropa. La sola certeza
De la muerte parece abigarrarse más y más profundo
Cuando el poema abre sus corolas en los días
Con puntos suspensivos y dos puntos, y una coma.
Qué sorpresa entonces cuando algún poema apunta
A una alborada, aunque diminuta, pero fresca.
La poesía es un desarraigo que da frutos
Ora dulces ora amargos, es el preliminar
Del dictado de algún dios con rabia en los ojos
Y amor en las manos. Estos versos
Con los que interrogo convocan al olvido,
Y de la desmemoria crean una memoria nueva
Al igual que los ojos que miran como si fuesen
Otros ojos, o cuando la realidad cambia su rostro
Al ser vista por el poeta que interroga sin ser visto.


Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 10 de agosto de 2010
Calle Larios en Málaga a las 12 del mediodía.
Mi corazón, hoy abstracto, se rodea de palomas.
Tomo un café en la pastelería Lepanto
Y me dirijo hacia la Plaza de la Merced.
Mi hermosa muchacha, si te encontrase
En el camino, te llevaría al teatro romano
Y te declamaría un poema de esos
Que tanto amas. Oh si lloviera hoy,
Calurosísimo día de agosto, si lloviera
Al menos sobre los tejados y me mojara
De un espeso rocío, y compartieras
Conmigo acerca de estos últimos días
En que desapareciste. Ya te dije, verdad,
De niño mojaba mis pies en las acequias
Y soñaba contigo cuando aún
No existías. Plaza de la Merced,
No te he encontrado, y me siento
En un banco a leer poemas
Que tal vez leyeron otros, o sólo yo quizás
En este instante en que te pienso
Arracimada a estos versos como si
Fueses una delicada metáfora.

Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 10 de agosto de 2010
El musgo es un silencio.
En la provincia de Vitoria-Gasteiz es un silencio.
Los buitres sobrevuelan la quebrada:
Quizá un poema muerto, un abrazo muerto...
Y un águila.
Al sur, al sur de la península abierta en canal,
La mar es un silencio.
Quiero asomarme a las palabras de tu boca
Como quien se asoma a una balconera
Con geranios y madreselvas salvajes.

La noche es un silencio. Tu cuerpo es música.


Francisco Aranda Cadenas

Málaga, a 9 de agosto de 2010