A Elizabeth.
Te recuerdo, la febril noche y sus espadas,
labios de luz que se han besado, ojos
que se contemplaron en la desnudez
del mismo centro de la noche. Tomamos
las naranjas, las manzanas que nos brindaron
los árboles, cuando nuestros cuerpos, cansados,
habitaron el Hades, y ya de regreso a la luz,
al aire límpido que nos ofrece la vida, os retamos,
dioses de los sumos sacerdotes -certeza y honor
para ellos-, con tan sólo un arma: el pensar sin miedo,
crear versos por el solo amor a la palabra.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 9 de mayo de 2013
El Poeta
Dime, qué ves en el horizonte ardido, qué esperanza
se abriga en tu pecho. Dime, cómo será tu mañana
si este presente tiene voz de pájaro, aleteo de pájaro.
Ves, ves cuánta pasión se refleja en tu rostro, cuánto
delirio hermoso. Dime, entonces, qué sientes en estos momentos
en que los cometas de los niños se acercan al sol, ahora que
te salvaste del espanto. Dime, dime siempre que estás en el camino
con las manos abiertas, con los ojos abiertos, bien abiertos.
Cuando te vi, rosa roja, cuando supe tu nombre, cuando descubrí
mi corazón para cobijarte, me bebí tu aliento, la savia de tu sangre.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 9 de junio de 2013
se abriga en tu pecho. Dime, cómo será tu mañana
si este presente tiene voz de pájaro, aleteo de pájaro.
Ves, ves cuánta pasión se refleja en tu rostro, cuánto
delirio hermoso. Dime, entonces, qué sientes en estos momentos
en que los cometas de los niños se acercan al sol, ahora que
te salvaste del espanto. Dime, dime siempre que estás en el camino
con las manos abiertas, con los ojos abiertos, bien abiertos.
Cuando te vi, rosa roja, cuando supe tu nombre, cuando descubrí
mi corazón para cobijarte, me bebí tu aliento, la savia de tu sangre.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 9 de junio de 2013
Me duele España, México me duele.
Doble dolor sin patria.
Aquí mis versos, estas palabras que aman.
Sientan plaza en mis heridas el niño de rostro
fiero,
el obrero y la campesina. Los estudiantes
resumen este dolor del cielo hendido
de España...
México de sangre.
Doble dolor sin patria, y en el viento
que nos araña me duele, me duelen
México y España.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 22 de mayo de 2013
Doble dolor sin patria.
Aquí mis versos, estas palabras que aman.
Sientan plaza en mis heridas el niño de rostro
fiero,
el obrero y la campesina. Los estudiantes
resumen este dolor del cielo hendido
de España...
México de sangre.
Doble dolor sin patria, y en el viento
que nos araña me duele, me duelen
México y España.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 22 de mayo de 2013
Me quedé desnudo frente al mundo
con sólo una palabra, no recuerdo cual;
y así, tan solo, acompañado de unas cuantas
sílabas me puse en camino. Se fueron sucediendo
los días, abriendo una y otra vez la puerta
de la calle, saliendo al aire, en la calle, en la calle...
Completamente desnudo frente al mundo, con el mundo,
donde la vida renace y se oscurece después, o quizá
a la inversa. Y es necesario vivir, vivirse un poco más
que de vez en cuando, algo más que solamente decirlo.
Me avisaron entonces de las imágenes prohibidas,
del verbo prohibido, de la tierra prohibida,
porque decían en ellas se encontraba la muerte,
sin embargo, aquellas imágenes tan vívidas, aquel verbo, aquella
tierra tenían más bien que ver con despertarse. Y fue que me quedé
desnudo frente al mundo, contemplando y caminando
entre edificios y árboles, arrimado a la palabra, esa única
palabra que me edificó como la corriente de un río
que besa el mar aunque a veces se haga tarde.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 20 de mayo de 2013
En las esquinas del viento los niños comen
manzanas, algodón dulce... Cuando cae
la lluvia se refugian detrás de las palabras,
y cantan. Los ojos del día, los brazos del día,
se prenden de sus cabellos y las manos,
jovencísimas, asen delicadamente el aire.
A este amor infantil le pertenece el paisaje
del mundo, aunque a veces lo sorprenda
una guerra en las mañanas de domingo.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 19 de mayo de 2013
manzanas, algodón dulce... Cuando cae
la lluvia se refugian detrás de las palabras,
y cantan. Los ojos del día, los brazos del día,
se prenden de sus cabellos y las manos,
jovencísimas, asen delicadamente el aire.
A este amor infantil le pertenece el paisaje
del mundo, aunque a veces lo sorprenda
una guerra en las mañanas de domingo.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 19 de mayo de 2013
Las manos encontradas jamás auguran
un silencio tan déspota como la muerte.
Las farolas, puente arriba, iluminan
palabras descalzas sobre el asfalto,
palabras recién salidas del mar.
Atraviesa la noche los costados, atraviesa
el verbo los labios húmedos; aquí,
encendidos o apagados, somos atravesados
por la lira antigua que arrebató a las sombras
todos los abecedarios posibles.
Después de ti, tú, nosotros regresando al día.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 18 de mayo de 2013
R.I.P
Es sólo un puerto el que danza en la noche.
En la embarcación he conocido a una pelirroja
que dice palabras parecidas a las rosas y de color
azabache también. Me lanzo al agua
de azul intenso, como un papel maché que suele
transformarse en animales extraños.
Tengo un delfín en mi camarote, duerme de día,
canta en la madrugada, y nombra a esa mujer
que pasea por la proa. Las olas despeinan
el barco, que surca entre las olas obstinado;
sé que llegará a una playa donde el verbo y las palmeras
cohabitan. Un marinero fallece en la popa,
tenía un loro parlanchín que ahora lo recuerda
más que nunca, dice su nombre en latín
pero no reza ni una sola letanía por el marinero
cuyos ojos son atravesados por el sol.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 7 de abril de 2013
Dios no tiene nombre.
La fuente de frutos secos advierte
del hambre,
y gira sobre sí mismo el cd de música,
y se escuchan unos diálogos en alemán
que no
entiendo.
Dios no tiene nombre.
A esta madrugada le sobra el sueño.
Hemos bailado bajo la sonora soledad
de los
árboles,
jugado a la rayuela recordando tiempos peores que estos
En los que huele mal cada poro del mundo.
Dios no tiene nombre.
El planeta rueda por la cuerda floja de los mercados,
los ensimismados parlamentos, a punta de pistola,
saquean las vidas de los ciudadanos.
Dios no tiene nombre, harto singular es Dios.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, a 5 de abril de 2013
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