El Poeta
Después de todo la vida no es tan innoble.
Los barcos parten del sur hacia tierras lejanas.
Tú, te reconoces en las arenas de manera sencilla,
Mientras las fuentes callan y mi nombre
Se sucede en los ramajes de los fugaces árboles.
La tierra gira como siempre, alrededor de siempre,
Y los días y las noches se devoran hasta sangrar la luz.
Vamos a descansar juntos esta tarde de sal y marejada,
Vámanos despacio hacia otro norte; he aquí el camino,
El camino que nos lleva hacia la rada que habitan
Los insomnes, su utopía de ser junto a su nada.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
Lisboa queda lejos para mí, ¡con lo pequeño que es el mundo!
No sé, pareciera que en el fondo no deseara ir por cierto temor
A la saudade, o por cierto amor a esa palabra que en el fondo
Me asusta. Si voy a Lisboa, será en un tren de palabras
A cielo abierto.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
No sé, pareciera que en el fondo no deseara ir por cierto temor
A la saudade, o por cierto amor a esa palabra que en el fondo
Me asusta. Si voy a Lisboa, será en un tren de palabras
A cielo abierto.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
Después de sí, de no, de nada, de siempre,
La voz aérea y desbordada en los salones.
Alea iacta est sobre los astros insomnes
Y el verbo amar. Corazón de cientos
En la madrugada, dime, hacia dónde caminas.
Las grandes prostitutas de la Historia los poetas,
Cuya sombra no mancillan los otoños heridos.
De sol a sol los campesinos, los poetas de guardia
_Véase Gloria Fuertes-, y la noche, la noche de súbito
Como una ira, una blasfemia... Cuéntame un cuento
No para dormir, sino para encontrar un sentido
Al borde de los amplios precipicios y las radas:
Sueño con navegar los mares en cascarón de nuez.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
La voz aérea y desbordada en los salones.
Alea iacta est sobre los astros insomnes
Y el verbo amar. Corazón de cientos
En la madrugada, dime, hacia dónde caminas.
Las grandes prostitutas de la Historia los poetas,
Cuya sombra no mancillan los otoños heridos.
De sol a sol los campesinos, los poetas de guardia
_Véase Gloria Fuertes-, y la noche, la noche de súbito
Como una ira, una blasfemia... Cuéntame un cuento
No para dormir, sino para encontrar un sentido
Al borde de los amplios precipicios y las radas:
Sueño con navegar los mares en cascarón de nuez.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
Y fue que la nueva semana
Se incorporó a la vida o viceversa.
Parece que mirar con otros ojos
La realidad es misión del poeta.
Nueva semana, vida, poética:
Tú, descansando bajo un sauce
Que ha dejado de llorar.
Yo muerdo una manzana,
Apesar de la advertencia
De peligro. Es hermoso
Desobedecer y hacerse libre
Cuando la ley
Es insufrible.
Hay que desplegar
El velamen,
Levar anclas,
Y al pairo el timón
De las medias verdades;
Bajar del crucifijo
Al Cristo y dejarlo
Andar las aguas;
Abrir alegremente
La puerta
Que da a lo abisal,
Sin abismos ni condenas.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, junio de 2012
Se incorporó a la vida o viceversa.
Parece que mirar con otros ojos
La realidad es misión del poeta.
Nueva semana, vida, poética:
Tú, descansando bajo un sauce
Que ha dejado de llorar.
Yo muerdo una manzana,
Apesar de la advertencia
De peligro. Es hermoso
Desobedecer y hacerse libre
Cuando la ley
Es insufrible.
Hay que desplegar
El velamen,
Levar anclas,
Y al pairo el timón
De las medias verdades;
Bajar del crucifijo
Al Cristo y dejarlo
Andar las aguas;
Abrir alegremente
La puerta
Que da a lo abisal,
Sin abismos ni condenas.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, junio de 2012
La noche es un esqueje en tu piel cuando la sal te nombra.
Dormitan los caballos en los costados del río.
Tu eres Una luna girándula alrededor de un racimo de uvas rojas.
Es mi carne un hervidero de hormigas que pasean por tu casa,
Portando nieve deshelada, y amamantan los cuchillos a la niebla
Con su sudor de sangre. Abrázame con un temblor de siembra
Cuando ya, amaneciendo, van los aires enhebrando
Todos los versos que en tu pecho germinan.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
Dormitan los caballos en los costados del río.
Tu eres Una luna girándula alrededor de un racimo de uvas rojas.
Es mi carne un hervidero de hormigas que pasean por tu casa,
Portando nieve deshelada, y amamantan los cuchillos a la niebla
Con su sudor de sangre. Abrázame con un temblor de siembra
Cuando ya, amaneciendo, van los aires enhebrando
Todos los versos que en tu pecho germinan.
Francisco Aranda Cadenas
Málaga, en junio de 2012
Huele a azahar./
La piel es la medida de todas las cosas,/
La aurora es una sencilla advertencia/
Del deseo de la carne... Huele a azahar,/
A brazos extendidos, a labios amantes,/
A cuerpos en el lecho del amor./
Huele a azahar, y existe noche suficiente/
Para escanciar todo el vino en las copas./
Francisco Aranda Cadenas/
Málaga, en marzo de 2012/
A Nely Sforza.../
Y este secreto silencio de siembra que nos cobija,/
Y estas palabras que deshacen los nudos de dolor/
Antiguo, la sonrisa que puebla el pecho de pájaros,/
Los aromas de este diciembre como primavera/
Que despoja de prejuicios las manos... Y este/
Amor que desmiente la sombra del espacio./
Francisco Aranda Cadenas/
Málaga, en diciembre de 2011
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